Cuando la terapia no funciona para la ansiedad
Introducción
Hablar ayuda. Comprender ayuda.
Pero hay personas para las que, después de meses o años de terapia, la ansiedad sigue ahí.
No porque la terapia sea mala.
Sino porque no todos los problemas se resuelven en el mismo nivel.
Lo que la terapia sí hace bien
La terapia psicológica es muy eficaz para:
- entender patrones
- ordenar la historia personal
- poner palabras a lo vivido
- aliviar conflictos conscientes
Para muchas personas, eso es suficiente.
Pero no para todas.
Cuando el cuerpo no responde a la comprensión
Hay casos en los que, aunque la mente entienda:
- el cuerpo sigue en tensión
- la respiración no se calma
- la alerta no baja
La persona puede explicar perfectamente qué le pasa…
y aun así sentirse igual por dentro.
Eso no es resistencia.
Es fisiología.
Ansiedad mantenida por el sistema nervioso
Cuando el sistema nervioso ha vivido estrés prolongado, miedo o sobrecarga, aprende a mantenerse activo para protegerte.
El problema es que:
- no distingue bien entre pasado y presente
- no se calma solo con explicaciones
Por eso, en estos casos, hablar no desactiva la alarma.
Qué cambia cuando trabajas desde el cuerpo
Cuando el enfoque es corporal:
- no se fuerza la calma
- no se discute con la ansiedad
- se ayuda al sistema a soltar carga acumulada
El cambio no es intelectual.
Es físico.
